Volvemos a la carga en esta cita -esperemos que al menos mensual- con las películas que aunque hace ya tiempo que no están en nuestras carteleras, cualquiera al que le guste disfrutar del buen cine tardará poco en incorporar en sus filmotecas.
En esta ocasión vamos con una historia de ciencia-ficción que en su momento pasó desapercibida por los cines, pero que con el tiempo se ha ido convirtiendo en toda una película de culto.
Gattaca

En el futuro, la mayor parte de los niños son concebidos in vitro y con técnicas de selección genética. Vincent (Ethan Hawke) es uno de los últimos niños concebidos de modo natural, pero nace con una deficiencia cardíaca por la cual no le otorgan más de treinta años de vida. Es un “no válido”, alguien condenado a ocupar los puestos menos gratos de la sociedad. Por el contrario, su hermano Anton recibe lo mejor de la carga genética de sus padres, lo cual le garantizará el acceso a infinidad de oportunidades. Desde niño, Vincent sueña con ir al espacio pero, por su condición de no válido, es consciente de que nunca podrá ser elegido haga lo que haga. Durante años ejerce toda clase de trabajos hasta que un día contacta con un hombre que le proporciona la llave para pasar a la élite: adoptar la identidad de Jerome, un deportista válido que se quedó paralítico por culpa de un accidente. Así Vincent podrá acceder a la Corporación Gattaca, una industria aeroespacial donde es seleccionado para una misión a Titán. Para hacer frente a las constantes pruebas genéticas a las que es sometido, deberá emplear inteligentemente las muestras de sangre y tejidos que Jerome le prepara. Todo irá bien hasta que el director de la misión es asesinado y las consecuentes investigaciones irán generándole dificultades para poder proseguir con su plan.
Válidos contra no válidos. Predeterminación contra superación personal. La historia de un hombre en un futuro no muy lejano que parte desde lo más bajo hasta que consigue alcanzar su sueño. Todo ello aderezado con alguna que otra discusión ética sobre temas como la genética. Conducida magistralmente por la banda sonora de Michael Nyman, la dirección y guión de Andrew Niccol y las interpretaciones de Ethan Hawke, Uma Thurman y Jude Law.
No apta para palomiteros :P



