No puedo evitarlo. De alguna manera u otra me paso todo el día escuchando música. De hecho necesito escucharla, incluso mientras trabajo.
Como despertador tengo configurado Awaken en el MacBook para que reproduzca un disco de Café del Mar, en concreto el del 20 aniversario. Una vez que me monto en el tren depende de lo que vaya a realizar: Si quiero dar una pequeña cabezada opto por ponerme algo de jazz tipo Diana Krall; en cambio si quiero leer lo que suena es alguna de las Arias de Café del Mar.
Una vez llegados a Mordor (como diría pjorge), para tener el suficiente valor de aguantar la linea 1 hasta Gran Vía, opto por ponerme algo animado… algunos días es Manu Chao o Mano Negra, otros días algo más cañero tipo Deftones, otros días algo más melódico tipo Joe Satriani… Y con esto llegamos al trabajo.
La música a lo largo de la jornada laboral suele venir marcada por lo que tenga que realizar. Si por ejemplo un día tengo que revisar código, o programar, opto por alguna de las distintas variantes de metal que contiene mi iPod. Lo mismo un día me pongo algo suave tipo Iron Maiden o Scorpions como de pronto cambio hacia algo más fuerte tipo Tristania o Cradle of Filth. Si en vez de programar tengo que estar elaborando documentación, repasándola, o teniendo que localizar información para algún proyecto, el rango de géneros musicales a usar se dispara. Desde música clásica hasta rock pasando por pop, dance, goa trance, bandas sonoras, celta, flamenco, country, funk, alternativa…
Una vez salgo de trabajar ocurre lo mismo que por las mañanas, pero en orden inverso. Con la excepción de que el viaje de vuelta siempre aprovecho para echar una cabezadita :) Eso sí, también tengo puesta una alarma en el iPod cinco minutos antes de que llegue el tren con una lista “cañera” capaz de hacerme despertar con ese cambio de ritmo. Que no es muy conveniente acabar en Puertollano por semejante despiste ;)
En teoría, la musicoterapia se encarga de estudiar y aplicar algo parecido a lo que os he contado, aplicado a mejorar nuestro día a día, aunque no creo que llegando a estos extremos en cuestión de horas escuchadas. ¿Como es vuestro día a día? ¿También aprovecháis para darle un toque musical?

1 Comentario
Yo soy más de MODO ALEATORIO. Vamos, que lo que salga es lo que escucho y si no me gusta… SIGUIENTE. Se que no dice mucho de una, pero así es mi día a día. Lo bueno es ir cambiando la selección de música que tengamos puesta en el reproductor del ordenador o el mp3 (o iPod :P), vamos, la lista de donde van saliendo la música aleatoria, según el día que tengamos o la actividad que vayamos a realizar. Suelo ser más especial a la hora de estudiar, hay cierta música que no puedo ponerme para ello, como supongo que la gente que trabaja l ocurre, pero para el resto del día, como he dicho Aleatorio. P.D.: ¿Para cuando la Colorterapia?